Santo Domingo — Con apenas los primeros rayos del amanecer tras una mañana marcada por la incertidumbre, los corazones de toda una familia se debatían entre la fe y la perplejidad, aferrándose a la remota posibilidad de encontrar con vida a Lía Gómez Féliz, la joven estudiante de derecho cuyo paradero se desconocía tras el derrumbe parcial del techo de la famosa discoteca Jet Set.
La escena que siguió frente al Instituto Nacional de Ciencias Forenses fue un retrato de dolor reprimido: la tía de la joven, aún vestida con su uniforme médico, recibió la responsabilidad que ningún miembro de la familia quería asumir.
La identificación del cuerpo confirmó lo que todos temían, pero nadie se atrevía a aceptar: Lía no sobrevivió al incidente en la icónica discoteca capitalina, que funcionaba con normalidad la noche del incidente. «He salvado tantas vidas, y no pude salvarla a ella», sollozó el médico, sin que sus conocimientos médicos le bastaran esta vez para evitar el desenlace que destrozó a su familia.
Las lágrimas rodaban silenciosamente por su vestido, testigos silenciosos de la impotencia que embargaba a toda la familia Gómez Féliz, quienes esperaban encontrar a la joven herida, pero se aferraban a la esperanza de verla con vida.
Lía, quien cursaba el último semestre de la carrera de derecho, había ido a la facultad con amigos para compartir una noche de entretenimiento.
Nunca imaginaron que su visita se vería interrumpida por una emergencia estructural que habría obligado a la evacuación del lugar y, como consecuencia directa, habría dejado una tragedia que habría sacudido la universidad y el entorno social en el que trabajaba.
Temprano en la mañana, las autoridades iniciaron los protocolos correspondientes para determinar la causa del colapso estructural, mientras que el personal de emergencia comenzó a rescatar a los afectados.
La investigación busca determinar si el accidente fue resultado de fallas de mantenimiento, sobrecarga o negligencia estructural, información clave que determinará la atribución de responsabilidades en los próximos días.
Tras esta tragedia, las autoridades municipales y de construcción iniciaron una revisión inmediata de los locales de ocio nocturno que operan en zonas de alta afluencia, en particular aquellos que llevan décadas en funcionamiento.
Los propietarios de estos establecimientos deberán presentar certificados de inspección estructural actualizados como medida de precaución ante futuros incidentes.

