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Anthony Santos clama al cielo por amigos caídos en Jet Set

10 de abril de 2025

Santo Domingo, República Dominicana. «Este desconcertante y atroz suceso… me deja sin aliento», así comenzó el reconocido artista Anthony Santos su mensaje de duelo, refiriéndose al derrumbe de la discoteca Jet Set, un suceso que afectó profundamente el corazón del país y la vida personal del bachatero.

El derrumbe, ocurrido en la madrugada del 8 de abril, cobró la vida de 221 personas, según confirmó con voz entrecortada el general Juan Manuel Méndez, director del COE, durante una dolorosa conferencia de prensa.

Entre las víctimas se encontraban Rubby Pérez, ícono del merengue dominicano; Octavio Dotel, ex estrella de las Grandes Ligas; y Nelsy Cruz, gobernadora de Monte Cristi, a quienes Anthony Santos describió como amigos cercanos, colegas inmortales e íconos culturales del país.

En su conmovedora dedicatoria, Santos confesó que ofrecía una oración a Dios por la pérdida de vidas y pidió fortaleza para las familias.

«Te extrañaré, amigo», dijo, refiriéndose al beisbolista Dotel, recordando su cercanía personal más allá del ámbito deportivo. También se refirió a Nelsy Cruz como «hermana», enfatizando el vínculo de cariño que los unía.

Jet Set, una institución nacional del entretenimiento, organizó un espectáculo musical que atrajo a más de 300 personas.

Mientras el merenguero Rubby Pérez interpretaba una de sus canciones, el techo se derrumbó sin previo aviso, causando una tragedia que se convirtió en la más mortal en un centro de espectáculos del país en las últimas décadas.

Según el informe del Ministerio de Salud, la mayoría de las víctimas murieron por traumatismos graves causados ​​por el derrumbe de la estructura directamente sobre el auditorio. Imágenes aéreas captadas por medios locales revelaron un gran agujero en el centro de la sala, justo encima del área del público.

«Gracias al Todopoderoso, que nos dio la fuerza para hacer esto», dijo Méndez, dando por finalizada oficialmente la operación de rescate. También informó que 189 personas fueron rescatadas con vida, aunque muchas permanecen hospitalizadas con diversas lesiones.

El propietario del establecimiento, Antonio Espaillat, declaró que mantiene una colaboración directa con las autoridades. «Desde el principio, hemos brindado una cooperación plena y transparente», afirmó, mientras continúan las investigaciones sobre las causas estructurales del derrumbe.

La magnitud del desastre conmocionó a todo el país, desatando oleadas de luto en varias provincias, incluyendo Azua y Monte Cristi, de donde provenían varias de las víctimas.

Líderes internacionales, como el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, también se pronunciaron, confirmando que entre las víctimas había ciudadanos estadounidenses.

Tras este incidente, el gobierno dominicano mantuvo sus mecanismos de apoyo a las familias de las víctimas, con la presencia de varias instituciones estatales que brindaron apoyo psicológico, legal y logístico.

Las autoridades no han descartado emprender acciones legales a la espera del informe técnico final sobre el estado del inmueble.

Anthony Santos, en su discurso de despedida, pidió a Dios «vida eterna para las almas que han partido y paz para quienes hoy enfrentan el vacío irreparable de la pérdida». Su mensaje, compartido en las redes sociales, resume el sentimiento colectivo de una nación que todavía intenta comprender cómo una noche de música terminó convirtiéndose en un símbolo de duelo nacional.

 

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