José Marte, conocido como Piña, dijo que lo perdió todo cuando su pequeña casa se derrumbó por completo en el barrio Manuel Rodríguez de Moca. Afortunadamente, no estaba dentro en el momento del colapso, ya que estaba trabajando.
«Me salvé porque estaba trabajando», dijo. Según él, su casa se derrumbó repentinamente, dejándolo sin pertenencias ni hogar. Sólo pudo conservar la ropa que llevaba puesta ese día.
La situación de José Marte conmovió profundamente a sus vecinos y conocidos, quienes presenciaron en primera persona su total desamparo tras derrumbarse su modesta casa. Ante esta tragedia, hace un llamamiento urgente a personas solidarias que puedan ofrecerle ayuda para superar esta dura prueba.
Los residentes de la zona también están preocupados, ya que muchas casas vecinas se encuentran en un estado de deterioro similar. Temen que en cualquier momento puedan producirse otros derrumbes como el de la casa de José Marte.
Algunos vecinos de la colonia Manuel Rodríguez denunciaron que desde hace tiempo habían notado fallas estructurales en varias viviendas, pero no habían recibido ninguna respuesta concreta por parte de las autoridades correspondientes.
«Esperamos que las autoridades no esperen otra tragedia para tomar medidas», dijo un residente que pidió permanecer en el anonimato. Agregó que ha buscado ayuda en otras ocasiones, pero hasta el momento no ha recibido solución.
Los vecinos esperan que el caso de José Marte sirva de ejemplo para que finalmente se tomen medidas concretas en el barrio. También quieren que se evalúe el estado de otras viviendas en riesgo.
La comunidad comenzó a organizarse para apoyar a Piña. Sin embargo, reconoce que la ayuda que pueden brindarse entre ellas es muy limitada y por eso insiste en la necesidad de una intervención urgente del gobierno o de instituciones de apoyo.
Mientras tanto, José Marte permanece en una situación de extrema vulnerabilidad, sin hogar y dependiente de la buena voluntad de quienes puedan brindarle una mano. Su historia refleja una realidad que afecta a muchas familias pobres de barrios como el barrio Manuel Rodríguez.
Cada día que pasa sin respuesta aumenta la ansiedad de los residentes, quienes ya no se sienten seguros en sus hogares. Piden que se dé prioridad a estas familias antes de que ocurra otra tragedia.
