JARABACOA, LA VEGA — La incertidumbre que rodea a la comunidad de Los Tablones se ha convertido en vigilancia constante, donde cada paso cuenta y cada rastro cuenta en la desesperada búsqueda del pequeño ROLDANY CALDERÓN, desaparecido desde el 30 de marzo.
Con un simple par de zapatos como punto de partida, un perro especialmente entrenado fue incorporado a la operación de búsqueda por las autoridades, con el fin de descifrar las huellas invisibles dejadas por el niño en el momento de su desaparición.
Guiado por el olor de las pertenencias del niño, el perro comenzó a peinar el área, siguiendo un rastro que podría convertirse en la clave para devolver la paz a su familia y a toda una comunidad en conflicto.
La investigación está siendo coordinada por un fiscal provincial, quien dirige el despliegue de unidades especializadas y rescatistas, centrándose en cada rincón de Jarabacoa y sus alrededores.
El padre del niño, Efraín Calderón, pidió entre lágrimas el regreso de su hijo, expresando su angustia en una súplica que estremeció a todo el país: «Que me pregunten lo que quieran, que me lo traigan».
La comunidad, conmovida y vigilante, recuerda que no es la primera vez que enfrenta una situación así. En diciembre de 2024, José Dolores Rodríguez, de 93 años, conocido como El Viejo Lolo, desapareció a pocos kilómetros de donde actualmente se busca a Roldany, y hasta el día de hoy no se tienen noticias de él.
Estos casos han causado constante preocupación en la región, donde vecinos se han sumado a la búsqueda, entre la esperanza y la desesperación.
Las operaciones han sido ininterrumpidas desde el primer día, intensificándose con nuevas estrategias y recursos tecnológicos, mientras el tiempo se convierte en el principal enemigo de una familia que se niega a rendirse.
Desde entonces, los vecinos de la zona permanecen bajo vigilancia constante, cooperando con las autoridades y aportando cualquier información que pueda ayudar a localizar al niño.